Crecimiento

Inexorablemente el crecimiento sucede.
No importan los obstáculos, el entorno, las inclemencias.
Donde hoy hay un brote ayer hubo nieve, y antes lluvia, y sol, y granizo, y helada, y sol, y agua, y piedra… y en el comienzo hubo semilla.
Todo se remonta al comienzo de la vida. A lo que llevamos muy adentro desde el primer instante.
Y a lo que hacemos con ello.
Es imposible luchar contra el afuera, contra lo que no podemos controlar. Porque inevitablemente llegará de una manera u otra. En un instante u otro.
La semilla no lucha.
Sólo se deja ser.
Recibe el afuera amoldándose, acomodándose, escondiéndose a veces, surgiendo cuando aparece el camino.
Hasta que logra (o no) una unión casi perfecta con el universo de su alrededor.
Sabe que puede perder la lucha.
Pero sabe también que puede ser brote.
Confía en su sabiduría primigenia, en su soplo ancestral, en todas las vidas que la llevaron al instante inicial y a emprender el camino.
Las fuerzas de la naturaleza se confafulan para que ella pueda simplemente ser
Y no porque crea que su destino está marcado.
Sino porque confía en su instinto y se abandona a él. Con suavidad y resistencia. Y con la convicción de que llegará. No importa cual sea:
Planta o abono.

La sabiduría de la semilla está en nosotros. Desde siempre.
Sucede que a veces la descubrimos tarde, o a su debido tiempo. Quien sabe.
Por lo general nos sorprende la madurez luchando contra fuerzas imposibles de dominar.
Y es allí, en el medio del tornado, donde nos damos cuenta que vencer, quizás, no es mantenerse en pié. Sino dejarnos llevar por esos vientos que atemorizan, que paralizan… y que nos mantuvieron atados a un mismo lugar durante toda la vida, perdiendo la oportunidad de conocer nuevos mundos, otras realidades.

A lo mejor la madurez sea el momento de ser semilla….
De volar montado en un huracán, venciendo miedos y abandonados a nuestra libertad de ser quien queramos… Quien sabe…
Siempre me conmovió “El mago de Oz”… a lo mejor sea eso… Por eso no está de más ponernos nuestros zapatos más bellos y golpear los talones tres veces.
Puede que la magia suceda.

02/09/2018

Publicado por sandramorenaruiz

Actriz en formación constante. Fotógrafa en crecimiento. Escritora de vivencias. Cincuenta y tantos y contando...

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