El fin del comienzo…

La vida puede llegar a ser un eterno comenzar. Y no está mal.

Pero a veces, sólo a veces aparece la desesperada, imperiosa y caprichosa necesidad de ponerse en marcha. Ésta es una de esas!

Este fue el texto que me disparó a comenzar esta aventura.

Como tantos otros fue publicado en Instragram, aquí va otra vez…

Todo comenzó con una pequeña planta de tomates.
El año pasado, ya entrado enero, plantamos en un rincón del jardín una planta de tomates, sin ningun tipo de fe ni esperanza.
En marzo, principios de abril, comimos la ensalada de tomates más rica en mucho tiempo.
De a poco la idea de la huerta, que ya había sobrevolado mis pensamientos fue tomando espacio.

Que es mucho trabajo.
Que “qué rico comer verduras con verdadero sabor”.
Que me va llevar mucho tiempo.
Que no hay nada más recorfontante que el resultado de un proceso.
Que nunca hice algo así, porque debería salir bien
Que si no pruebo no voy a lograr nuevas metas.

Hoy, mientras sacaba algunas malezas, marcaba algunos zurcos, y regaba mi cajón, sentía que no sé en qué momento esta labor se hizo placentera.

Para ser sincera el esfuerzo no fue tanto.
Lo más complicado: vencer la inercia que me mantenía en el sillón haciendo nada.
Al comienzo, armar el cajón, poner buena tierra, sembrar. Y la inmensa inseguridad que nos provoca aquello que hacemos por primera vez
Después sólo regar y estar atenta.
Algunos yuyos que sacar. Alguna lucha contra las hormigas que terminó en una tregua pactada. La amenaza de algún conejo, que se creyó dueño de mis brócolis, pero que al parecer que no le gustaron tanto.
En el camino algunas lechugas perdidas y algún tomate que decidió no crecer.

Creo que lo más difícil de sostener fue la paciencia. Cada mañana buscar un nuevo brote, comparar el tamaño de una hoja.
Sentir a veces, que cada día era lo mismo.
Pero no era así. De a poco creemos ver cambios, y desconfiados como somos los negamos.
Y entonces, con el tiempo, tener esa extraña sensación de que casi casi podemos ver crecer nuestros deseos hasta convertirse en una bella realidad.

De pronto, el disfrute. La cosecha por la mañana, el plato fresco sobre la mesa, y el sabor suave y amoroso de aquello que sembramos desde el corazón .
Porque nos cuesta tanto lo simple?
Porque no sólo sentirlo y hacerlo?
En lo personal la creencia de que todo lo producido tenga que ser bueno, de que todo deba ser bello, hace que crea que algunas cosas no son para todos.

O no son para mí.

Es entonces cuando desoigo esa voz, ese impulso y me niego la felicidad del aprender y experimentar aquello que me da curiosidad y me lleva al juego.

Hace tiempo sobrevuela en mi cabeza algo que quiero, deseo sembrar.
Es una idea loca que todavía se resiste a ese impulso primario, que se cree que no puede, que no debe…
.
Se trata esta vez de sembrar palabras.
De luchar contra miedos viejos.
De pactar con inseguridades.
De recordar momentos para despertar emociones.

Se trata de sembrar historias.
De hilar sentires.
De llevar al papel lo que atesoro,y empezar a sentir el placer suave y amoroso de soltar aquello que guardo en el rincón más oculto de mi corazón. .
Se trata simple, llana, y valientemente de tomar la decisión de escribir. .
Ya no una planta de tomates en un rincón.
Ya no una nota escondida en una red social.
Hacer una huerta.
Para tener mi cosecha.
Para que sea mi alimento
Y para invitar a mi mesa a todos aquellos que sientan, como yo, esta necesidad de expresar de manera cruda y sincera lo que habita en nuestros propios mundos.

Mañana preparo el cajón y pongo buena tierra.
La semilla está esperando.
El proceso seguramente llevará tiempo.
Necesitaré más paciencia.
Vencer el impulso.
Ojalá siembre.
Ojalá no ganen las plagas.
Ojalá haya cosecha.
Ojalá calme el hambre.
Deséenme suerte

26/1/2020

5 comentarios sobre “El fin del comienzo…

    1. La gallega ( o sea yo) tratando de ver cómo funciona un blog… soy vierten en tantas cosas 😀😀
      Leído y re leído y como siempre una genia !!! 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻 Felicitaciones por seguir adelante siempre

      Me gusta

  1. Para mí que he compartido algunos años contigo, que he visto buena parte de lo que sembraste en la vida, no dudo que tu cosecha será fructífera. Gracias por dejarme acompañarte, por hacer de esta vida un lugar maravilloso.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: